Luego de que la PDI detuviera al empresario Francisco San Martín por liderar una banda dedicada al robo y exportación ilegal de cobre, comenzaron a salir a la luz sus vínculos con el Partido Republicano en la región de Coquimbo. Militantes del sector revelaron que la colectividad usaba la casa de San Martín en Peñuelas como sede partidaria, y el propio José Antonio Kast compartió una cena con el líder criminal, como quedó evidenciado en una fotografía.