"Los progresos de China en la modernización no sólo son una fuente de orgullo para los chinos, sino que también aportan una opción para otros países que deseen acelerar su desarrollo y, al mismo tiempo, preservar su independencia."
Las bonificaciones diarias para los empleados se elevaron a 400 yuanes ($ 55) por día para noviembre desde 100 yuanes, según la cuenta oficial de WeChat de la planta de Foxconn en Zhengzhou
China, la segunda potencia económica del mundo (responsable del 33 por ciento de las emisiones de CO2) decidió privilegiar su crecimiento económico por sobre la transición a las energías renovables.
¿Qué balance podemos hacer del recién clausurado XX Congreso del Partido Comunista de China? Por extraño que parezca, la clave última puede residir en la reforma de los estatutos del Partido.
Las conversaciones entre Washington y Pekín fueron suspendidas tras la polémica visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, a Taiwán, el pasado agosto
China se encuentra en una encrucijada en su desarrollo. Su sector capitalista tiene problemas cada vez más profundos con la rentabilidad y la deuda. Pero el liderazgo actual se ha comprometido a continuar con su modelo económico dirigido por el Estado y el control político autocrático. Y parece decidida a resistir la nueva política de ‘contención’ que emana de las llamadas ‘democracias liberales’. La ‘guerra fría’ comercial, tecnológica y política se intensificará durante el resto de esta década, mientras que el planeta también se calienta.