“Esta situación deja en evidencia la falta de instituciones, de dispositivos en el orden constitucional chileno que permitan, a través de modos de participación de democracia directa, revocar mandatos a órganos de representación popular”, dijo Bassa.
A juicio del doctor en Derecho Constitucional, lo importante es "no concentrar el poder en la persona que renuncia, o en el órgano, sino desconcentrar el poder político y entregárselo a la ciudadanía”.