De acuerdo al testimonio del ex carabinero Gerhard Schrandt Ferrada, los hechos ocurrieron en 2001, cuando buscaban a las víctimas del psicópata de Alto Hospicio. En ese entonces, los capitanes Julio Reyes Ponce y Francisco González Carvallo, a cargo de la subprefectura de la comuna, callaron el hallazgo de cadáveres que se encontraban maniatados y cubiertos con sacos de arena para “no complicar” más a la institución, fuertemente cuestionada en ese momento por su actuar en la desaparición de quince niñas a manos de Julio Pérez Silva.