Dentro de los más de cinco mil objetos que el arqueólogo británico Howard Carter encontró al dar con la tumba del faraón egipcio, uno de los más misteriosos se trata de esta pequeña daga con empuñadura de oro y un metal imposible de forjar para la época.
Tras analizar las imágenes, los investigadores sospechan que aquel organismo podría ser de un coral blando, un tunicado –un tipo de invertebrado marino– o una esponja
Son una región finita del espacio en cuyo interior existe una concentración de masa lo suficientemente elevada y densa como para generar un campo gravitatorio tal que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, puede escapar de ella
“Esta misión en marcha permitirá a los científicos a comprender la arquitectura de los sistemas de exoplanetas y determinar si podrían albergar mundos habitables” explicó Ana Heras, científica del proyecto