"Si miramos Magallanes, consideramos superficies ocupadas por sus centros poblados, extensión de sus áreas protegidas y de zonas con pendiente no aptas para este tipo de desarrollos, podemos ver a primera vista que se generaría un alto sacrificio territorial, con los negativos costos socioambientales que esto trae consigo. El paisaje de la Patagonia y su fisonomía cambiaría radicalmente y ya no se vería como lo conocemos", alertó el humedalista Diego Luna Quevedo.