En la vasta historia de la filosofía, pocos nombres evocan tanta pasión y controversia como el de Mikhail Bakunin. Nacido en 1814 en la Rusia zarista, Bakunin se convirtió en una figura central en el movimiento anarquista del siglo XIX. Su pensamiento radical y su ferviente defensa de la libertad individual lo llevaron a enfrentarse tanto a las autoridades políticas como a los líderes socialistas de su época.