Luego de la derrota presidencial, el bolsonarismo ha actuado con diversas líneas de acción, no necesariamente coordinadas ni vistas como complementarias, es decir, se aprecia un vacío estratégico y táctico global en su sector.
"Si al gobierno de Apruebo Dignidad, el Frente Amplio y del Socialismo Democrático le va mal, Chile quedará atrapado por los populismos y/o por la extrema derecha. Si eso pasa, a 50 años del Golpe de Estado, perderemos nuevamente nuestra democracia..."
"Tras su derrota en segunda vuelta, Kast ha moderado en algo su discurso, buscando reducir sus niveles de rechazo. Sabe que necesita el 50%+1 para ser Presidente. Pero su criatura, el Partido Republicano, se desliza cada vez más hacia el ultrismo: a su bancada le basta con la fidelidad de un segmento radical del electorado para asegurar su reelección", indicó Matamala en su columna "ultraderecha".
En Chile hay una postura, sobre todo a partir de un fundamentalismo religioso, un ultraconservadurismo ideológico, un racismo marcado, una homofobia evidente, de oposición a cambios institucionales, políticos, culturales y del modelo económico.
Autoridades argumentaron la medida señalando que Peralta quebranta la paz social con sus actitudes extremistas, racistas y antisemitas, y destacaron que el interés jurídico a proteger "es nada menos que el fundamento de la sociedad abierta, el Freiech, el orden democrático básico".
Una de las detenidas es Birgit Malsack-Winkemann, representante del partido Alternativa para Alemania, cuya líder es Beatrix von Storch, esposa del empresario chileno-alemán Sven von Storch, identificado como asesor internacional de José Antonio Kast.