"El año 2004, en dos oportunidades la Justicia enfrentó a Augusto Pinochet a la posibilidad de ser desaforado. En la primera de ellas, la jueza destacó el débil estado de salud del dictador como tesis. En la segunda, repitió su negativa, a pesar de declaraciones como las de Manuel Contreras sobre el funcionamiento de la DINA: Cualquier misión a cumplir vino siempre del Presidente de la República", escribió el periodista Jorge Escalante en un artículo publicado en El Mostrador en junio de 2013.