El ciudadano europeo laico se sienta cómodamente frente al televisor, o a leer el periódico, viendo las noticias que llegan de Gaza y del resto de los territorios palestinos ocupados. Siente cierta lástima, al final hay muchas víctimas mortales (más de 500 civiles de la población de Gaza en el momento de escribir este post). Pero quizá no sienta dolor, al fin y al cabo las bombas y los misiles no le caen encima, y esos tanques israelíes no se mueven por su terreno ni apuntan con sus cañones a su casa.