Llevamos casi 500 años replicando el modelo de abuso de los españoles hacia el pueblo mapuche, hacia la sociedad en general, porque han salido al descubierto cientos de casos de corrupción; como ciudadanos debemos saber que estas malas prácticas afectan nuestra democracia, nuestros derechos, la integridad de la administración pública, el desarrollo no sólo económico sino también social, porque se va perdiendo la legitimidad de las personas y las instituciones que, se supone, son los representantes del Estado.