Se trata del proyecto de ley que regula la suspensión y el cumplimiento alternativo de penas privativas de libertad para personas mayores o con enfermedades graves, aprobado recientemente por la Comisión de DDHH del Senado. Para la senadora Campillai, la iniciativa "abre la puerta a que queden en libertad personas condenadas por delitos gravísimos como violaciones, homicidios, femicidios, narcotráfico e incluso crímenes de lesa humanidad, que al final es el objetivo de la derecha".