El libelo se compone de tres partes, una de ellas se refiere a que el ministro Diego Simpertigue intervino directamente en la resolución de causas vinculadas al consorcio bielorruso, y que lo favorecieron por montos que superan los $11 mil millones. Todo, mientras el juez "mantenía vínculos personales relevantes con los abogados de dicha parte, Eduardo Lagos Herrera y Mario Vargas Cociña".