Loreto Millar, coordinadora del Área de Conservación Patrimonial del Archivo Central de la U. de Chile, detalla que uno de los desaciertos más comunes al momento de conservar fotografías es almacenarlas en bolsas plásticas, pues este tipo de embalaje es propicio para generar microclimas en su interior por la falta de ventilación, lo que combinado con altas temperaturas, favorece que las imágenes se peguen entre sí o que la emulsión se ablande y se desprenda del papel.