Alicia Muñoz, dirigenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, señaló que uno de los aspectos más preocupantes de estas políticas es el riesgo de contaminación de las semillas criollas, con posibles consecuencias irreversibles para la biodiversidad. En tanto, Camilo Guzmán, presidente de la Asociación de Agricultores Unidos, recordó que en Chile no existen reglas claras que prevengan la contaminación genética, ni mecanismos que asignen responsabilidades o compensaciones en caso de que ésta ocurra.