Sus condenas -que suman alrededor de 200 años- son por los delitos de secuestro calificado, homicidio calificado, secuestro, sustracción de menor, torturas, aplicación de tormentos con violencia sexual y asociación ilícita, entre otros. Pero, apelando a su estado de salud y a edad (87 años), su defensa pidió acceder al beneficio de arresto domiciliario. Corte de Apelaciones deberá ahora tramitar el recurso.