En una polémica sesión marcada por acusaciones de fraude, el Senado de Colombia rechazó la propuesta del gobierno de Gustavo Petro de plebiscitar su reforma laboral, la cual buscaba reducir la jornada laboral a ocho horas diarias y terminar con la tercerización, entre otras medidas. Desde Bejing, el mandatario colombiano llamó a la ciudadanía a organizarse en cabildos abiertos para protestar contra "la corrupción" del Senado.