"La conversación celebró y al mismo tiempo cuestionó, se emocionó y también politizó. Eso nos habla de una audiencia latina que ya no consume pasivamente: opina, resignifica y se apropia del momento. Y esa es probablemente la herencia más duradera de este show", planteó Patricio Silva, Social Specialist de la agencia Rompecabeza, que realizó el estudio.