La UE está haciendo todo lo posible por aislarse de su suministro más estable de hidrocarburos, llevando a Moscú a redirigir la energía hacia China y el resto de Asia. Los chinos acelerarán su arrollador impulso económico con nuevas “Rutas de la Seda”, tanto terrestres como marítimas, que sustentarán la estrategia maestra china de unificar Eurasia mediante el comercio y el intercambio.