Pelirrojo, es el huinca más huinca de Tirúa. Pero hace 15 años dedica su vida, profesional, laboral y sentimental al mundo mapuche, por lo que su nivel de compromiso con la causa, lo avalan como uno más. Conversó con El Ciudadano, sin querer personalizar en él las demandas y dando por superada su anterior vida como religioso jesuita.