Nuevo articulado da luces sobre los temas prioritarios para una nueva institucionalidad hídrica, que incorpore la no privatización del agua, y que establezca prioridades de uso para el consumo humano y saneamiento, para actividades de subsistencia y la protección de las fuentes, por sobre el uso productivo con fines de lucro. Reconociendo, asimismo, las aguas ancestrales de los pueblos indígenas.