Un revelador informe de la ONU de la relatora especial Francesca Albanese expone una vasta red de complicidad corporativa en el genocidio de Israel en Gaza, donde empresas como Microsoft, Amazon y Google, y fabricantes de armas como Elbit y Lockheed Martin, firmas financieras como Barclays y BlackRock, y plataformas turísticas como Airbnb y Booking.com proporcionan apoyo militar, de vigilancia y económico, permitiendo la guerra impulsada por la IA y los asentamientos ilegales de Israel mientras obtienen ganancias sin precedentes.