Una batalla tras otra, con Leonardo DiCaprio, es una pieza maestra del cine porque, como suele pasar con las obras maestras, sabe leer el zeitgeist o espíritu de los tiempos. Sátira feroz al fascismo, al socavamiento de los derechos básicos, a la fatiga de la revolución, en fin, todo lo que importa hoy y ahora metido en una mezcla perfecta, gentileza de Paul Thomas Anderson.