Un experto acusa a la FIFA de complicidad por no sancionar a Israel ante la ofensiva en Gaza, contrastando con sanciones históricas a otros países, al menos 16, como Rusia y Sudáfrica, reportándose que su pasividad a pesar de las protestas globales se atribuye a intereses económicos y políticos, especialmente la influencia de Estados Unidos en su rol de sede del Mundial 2026.