"El derecho internacional no necesita reinterpretación, sino voluntad para aplicarse, tanto por parte de Israel como de todos los Estados miembros. La ley ha hablado con total claridad: la ocupación es ilegal, los asentamientos son ilegales, el muro es ilegal. Lo que falta no son más declaraciones, sino una acción decisiva y colectiva que ponga fin al genocidio..."