Ecosistema está reconocido y delimitado como humedal urbano de acuerdo a la Ley 21.202. Acción judicial, presentada por la Fundación Protege Los Molles, denuncia que en el entorno inmediato del lugar se han instalado vehículos 'food trucks', trayendo consigo la habilitación informal de estacionamientos y el uso 'recreacional' intensivo del borde del humedal, a lo que se suman episodios reiterados de vertimientos y descargas asociadas a actividades comerciales que han alterado la calidad del agua.