Desde la Fundación recordaron que "si perpetuamos las crisis sanitarias de la industria salmonera, la contaminación atmosférica e hídrica de la minería, la destrucción de bosques nativos, o la contaminación química de la agroindustria, Chile no tendría futuro", por lo que llamaron a los gremios empresariales "a respetar las leyes y estándares que han robustecido el bienestar y desarrollo del país".