Ubicada en el Estado de Minnesota, esta ciudad alberga la mayor comunidad somalí en EEUU, por lo que se ha convertido en foco principal de las redadas migratorias de Trump, que hace unas semanas atacó públicamente en forma racista a dicha comunidad llamándola "basura" y diciendo que "no los quiero en nuestro país (...) su país no es bueno por una razón. Su país apesta (...) deberían volver al lugar de donde vinieron y arreglarlo", dijo el cuestionado mandatario.