Fallo judicial estableció que, sin que mediara agresión alguna ni presencia de terceros, el carabinero apuntó en 90° su arma de fuego -una escopeta marca Hatsan, modelo escort, para munición menos letal de 12 mm- en dirección a la víctima, efectuando un disparo directo a su rostro, causándole la pérdida total e irrecuperable de la visión en su ojo izquierdo.