“Estamos hablando de alguien que fue un dictador. Por lo tanto, ponerle su nombre a algún espacio público, evidentemente es revictimizar a quienes sufrieron las diversas violaciones de derechos humanos: miles de detenidos desaparecidos, ejecutados políticos, exiliados, torturados, exonerados políticos”, planteó el diputado Tomás Hirsch, quien presentó la iniciativa junto con la parlamentaria Ana María Gazmuri.