La expresidenta del PPD fue la principal articuladora de la estrategia de presentar dos listas separadas del oficialismo para las elecciones del Consejo Constitucional de 2023, la cual terminó convirtiéndose en la peor derrota electoral en la historia de la izquierda chilena. A dos años de dichos comicios, la exsubsecretaria de Economía anunció su renuncia definitiva a la directiva del partido, criticando la falta de un proyecto claro en la centroizquierda chilena.