Finalmente se cumplió el objetivo de la NASA y los científicos anunciaron el éxito de las observaciones realizadas con el Telescopio Espacial Hubble. Ahora se vislumbra con mayor realismo una misión a Europa para tomar muestras en 2020.
A través de sus observaciones en el observatorio Las Campanas, los astrónomos demostraron cómo se formó la galaxia enana Carina. El trabajo ofrece claves para comprender la evolución de las galaxias, como la Vía Láctea.
El esqueleto tiene un estado de preservación inusual para su antigüedad, lo que permitirá a los científicos analizar su ADN para conocer más sobre la historia del naufragio y acercarse al misterioso origen del reloj astronómico de Anticitera.
Las astrónomas Erika Labbé y Koraljka Muzic, de la Universidad Diego Portales, estarán a cargo de esta charla-taller en que se usarán diversos materiales didácticos y maquetas. La jornada será el sábado 24 de septiembre y las inscripciones están abiertas.
"Basados en nuestros cálculos y análisis, la mayor parte del laboratorio espacial se quemará durante la caída", señaló el subdirector de la oficina de ingeniería del programa espacial chino.
La señal fue captada el 15 de mayo de 2015 por el radiotelescopio RATAN-600, en Zelenchukskaya, Rusia, y parece venir de HD 164595, una estrella como el Sol, a 95 años luz.
La estrella KIC 8462852 está a 1.480 años luz de la Tierra, en la constelación de Cygnus. Por años los científicos han observado que el astro emite una luz parpadeante que no sigue un patrón regular, un fenómeno que ha impulsado un intenso debate entre los astrónomos.
Nuestra galaxia tiene un gran desierto que nadie había detectado antes, que ha estado así por cientos de miles de millones de años y donde ni siquiera hay estrellas en proceso de formación.