Nunca habíamos estado en un escenario tan riesgoso en cuanto a retrocesos de lo avanzado en la conquista de derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales. Vivimos una crisis de la democracia a nivel internacional que ha instalado un escenario inédito de avance del conservadurismo y de sus expresiones más extremas y crueles, que ha llevado a experiencias traumáticas en países como Estados Unidos o Argentina.