A causa de la agresión, Moisés Órdenes, de 55 años, sufrió fracturas, pérdida de dientes y daño ocular. Sin embargo, el fallo descartó la tortura como delito, algo solicitado tanto por el INDH como por el abogado de Moisés. En cambio, el tribunal sí estimó que hubo "uso de la fuerza innecesario y desproporcionado", condenando a los 3 carabineros por el delito de apremios ilegítimos, y a uno de ellos -además- por obstrucción a la investigación y falsificación de instrumento público.