Se trata del matrimonio conformado por Mario Romero y Sonia Valencia -embarazada en la época-, y Germán Cuello, quien visitaba a la pareja en el momento que ocurrieron los hechos. En ese entonces, sus muertes se atribuyeron a la supuesta manipulación de material explosivo, sin embargo, se está investigando si pudo haber participación de terceras personas, dado el modus operandi (explosión) que fue utilizado varias veces por los organismos encargados de la represión en dictadura.