Tres agentes, entre ellos Patricio Padilla Villén (fallecido), Rigoberto Gallardo Tabilo (fallecido) y Gustavo Adolfo Camilo Ahumada (condenado) ingresaron a la vivienda de Daniel Acuña y al encontrarlo oculto en el baño, uno de ellos (Padilla) le disparó en la cabeza para luego destrozar su cuerpo con dinamita, señalando posteriormente que lo ocurrido había sido un "acto suicida" de 2 individuos que "atacaron" con bombas a los efectivos militares.