A pesar de que Trump ha anunciado nueve veces la derrota de Irán y ha dicho que el 100% de su capacidad militar, naval y aérea ha sido destruida, lo cierto es que el estrecho de Ormuz sigue cerrado sin que Washington pueda evitarlo. Así mismo, sus bases militares y una cantidad creciente de objetivos en la entidad sionista son golpeados cada día con mayor intensidad y eficiencia, sin que tampoco Estados Unidos pueda evitarlo.