Pese a que las estadísticas de contagios y muertes por Covid-19 intentan reducir la incertidumbre, en la práctica cada país aplica sus propios criterios de detección. En varias naciones europeas solo entran en la contabilidad quienes han fallecido en hospitales y nuevos datos sobre defunciones elevan estas cifras por sobre las consignadas en las oficiales. En Chile está a cargo del control de la epidemia un médico que en la anterior gestión de Piñera redujo por secretaría listas de espera para maquillar los datos.