"En el plano ético, es un desafío para los cristianos denunciar lo que la Teología de la Liberación llama: 'pecado estructural o social', que se refiere a aquellas instituciones, sistemas económicos y políticas que, por su propia naturaleza y funcionamiento, generan opresión, pobreza y muerte. El bloqueo de EE. UU. contra Cuba es una manifestación concreta de este pecado".