En escena, cuatro mujeres -Shlomit Baytelman, Alejandra Díaz Scharager, Eleonora Coloma Casaula y Simona Ibarra- realizan un rito de duelo pendiente para Diana, entrelazando la memoria chilena de los años 70 con relatos y cantos de mujeres palestinas que hoy también enfrentan desapariciones sin rituales de despedida.