El pasado domingo 20 de abril desperté con la noticia de un atentado a las obras de la Central hidroeléctrica Rucalhue. Entró un aire inmenso en mis pulmones. Desde los 90’s que hay quienes entregan su vida para que se detengan las represas sobre el Biobío. Desde los 90’s se ensañaron con el Biobío y su gente y se atreven a hablar ahora de terrorismo.