Las alarmas se encendieron luego de que el Centro de Estudiantes publicara un comunicado refiriéndose a la visita de Kast, advirtiendo posibles sanciones por parte de la dirección "ante cualquier tipo de manifestación o alteración del normal desarrollo de la jornada escolar", lo cual generó variadas reacciones, en su mayoría cuestionando las eventuales amenazas del cuerpo directivo hacia el movimiento estudiantil y su derecho a la manifestación pacífica.