Se calcula que mientras ejerció como diputado por la RM, el republicano recibió alrededor de $2.332 millones en remuneraciones directas y cerca de $2.870 millones en asignaciones para personal, oficinas, traslados, asesorías y difusión. Es decir, durante 16 años, una parte sustantiva de su vida profesional dependió de recursos públicos provenientes de los impuestos que paga toda la ciudadanía.