El discurso ofrecido por el Presidente Allende el 4 de diciembre de 1972 ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas denunció las variadas agresiones y maniobras de las cuales fue víctima Chile al nacionalizar el cobre y otras importantes industrias extractivas, señalando que “… nos encontramos frente a fuerzas que operan en la penumbra, sin bandera, con armas poderosas, apostadas en los más variados lugares de influencia”.