"En este 8 de marzo, las mujeres que fuimos prisioneras políticas de la dictadura civil-militar en Chile, saludamos a las mujeres trabajadoras de América Latina y expresamos nuestra solidaridad con las luchas que hoy levantan en sindicatos, territorios, espacios estudiantiles, comunidades y movimientos sociales (...) Convocamos a las mujeres de hoy a seguir organizadas y a ejercer sin miedo el derecho a participar en la vida política del país".