A más de mil días de guerra, Sudán enfrenta la mayor crisis humanitaria mundial: 33.7 millones necesitan ayuda, 15 millones están desplazados y 21 millones sufren hambre aguda. La violencia, el colapso sanitario y los drásticos recortes de financiación internacional profundizan una catástrofe que exige un alto al fuego y acción urgente.