Durante la última década, Chile ha experimentado un crecimiento sostenido y sorprendente de festivales de la naturaleza, encuentros comunitarios dedicados al mar, los ríos, los bosques, las aves, la fauna, la funga y los ecosistemas que habitamos. Hoy se realizan más de 50 festivales ambientales al año a lo largo del país, revelando una búsqueda compartida: reconectar con la naturaleza, fortalecer los vínculos comunitarios y celebrar lo vivo.