Los pueblos de Europa deben recordar y castigar a quienes se rindieron sin siquiera dar una mínima batalla a las decisiones de Trump. El primer ministro británico Keir Starmer; el canciller alemán, Friedrich Merz; la mencionada Ursula von der Leyen; el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el mismo que denomina a Trump como su papito, serán recordados como los Tío Tom de Europa.