En enero y mayo de este año, el gobierno de Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas que declaran a Cuba como “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos que han ocasionado que se registren apagones en la isla que se extienden hasta por 20 horas diaria, poniendo en jaque sectores sensibles como la salud, la alimentación y la integridad física de la ciudadanía