La actual política estadounidense a escala mundial, caracterizada por una agresiva opción de militarización, de ampliación de la OTAN, de aceleración de la industria y comercio de armas, en un marco de progresiva crisis económico-financiera, pérdida paulatina de su poder hegemónico unilateral y signos evidentes de su profunda decadencia, se transforma en la gran amenaza para nuestras democracias y especialmente para todo aquel intento de construcción de otro modelo y de apartarse del capitalismo neoliberal.